miércoles, 13 de febrero de 2008

Ventajas e inconvenientes



Ventajas e inconvenientes

Se emplea con mayor eficacia en sistemas domésticos de pequeño tamaño, basados en el uso de paneles fotovoltaicos y destinados a equipos de calefacción y agua caliente, por lo que la arquitectura moderna tiende a utilizar este recurso cada vez con mayor frecuencia.

Otra alternativa para producir electricidad es la energía eólica, obtenida a través de un generador de viento que cuenta con un sistema mecánico de rotación, provisto de palas a modo de los molinos de viento y de un generador eléctrico que puede ser una dinamo o un alternador, éste último con mayores prestaciones. Al igual que la energía solar necesita dispositivos de almacenamiento para las horas sin luz, en el caso de la energía eólica es necesario disponer de acumuladores para almacenar la energía en los períodos sin viento.

Se trata de una fuente energética muy rentable, desarrollada especialmente durante los últimos treinta años y apenas generadora de residuos. Como principal inconveniente, la energía eólica debe implantar sus estaciones en lugares donde exista suficiente velocidad de viento, es decir, en zonas elevadas y alejadas de los grandes centros de población, casi siempre de gran riqueza visual y abundante fauna. Por ello se trata de poner los medios necesarios para compatibilizar la existencia de los aerogeneradores y las diversas especies de aves protegidas, aunque es casi imposible eliminar los efectos que provoca el impacto paisajístico.

Otra de las aplicaciones de las denominadas renovables es la energía hidráulica, generada en pequeñas instalaciones cerca de saltos de agua. Sus aplicaciones son muchas, tienen un coste medioambiental relativo y actualmente constituye la mejor ayuda directa al tercer mundo para posibilitar las prestaciones energéticas más necesarias. No obstante, para su obtención se necesitan fuertes inversiones y no resulta competitiva en regiones donde el carbón o el petróleo son baratos, aunque el coste de mantenimiento de una central térmica debido al combustible sea más caro que el de una central hidroeléctrica.

En cuanto a sus inconvenientes, aunque la energía hidráulica no contamina la atmósfera al no emitir gases de efecto invernadero ni generar lluvia ácida, también provoca efectos negativos en otros terrenos medioambientales. Así, algunas especies acuáticas que tienen que remontar los ríos para desovar se encuentran con murallas que no pueden traspasar. Además, el agua embalsada no tiene las condiciones de salinidad, gases disueltos o temperatura de la que fluye por el río y los sedimentos se acumulan en el embalse empobreciendo los nutrientes del río hasta la desembocadura.

Otro recurso energético renovable y de buen rendimiento en España es el de la biomasa, es decir, el aprovechamiento de la energía que se extrae de los residuos orgánicos de origen animal o vegetal. Entre estos residuos aprovechables destacan los procedentes de los cultivos agrícolas, las basuras, los residuos leñosos de los bosques (industria maderera) y, en ocasiones, los de cultivos específicos para esta finalidad. En términos generales esta producción energética no necesita instalaciones costosas, utiliza materiales de desecho y sus residuos no ejercen un gran impacto ambiental.


Una de las energías renovables con mayores prestaciones es la solar, obtenida bien mediante el empleo de paneles fotovoltaicos o bien mediante ristras de espejos (los cuales concentran la radiación del sol en un punto a fin de elevar la temperatura que genere posteriormente energía eléctrica). Ambos modos de producción eléctrica reducen la contaminación atmosférica y las emisiones de gases de efecto invernadero, pero en el caso de la utilización de espejos, necesitan grandes instalaciones y su producción industrial sólo puede darse en regiones con suficientes horas de irradiación anual. Estas instalaciones son además muy voluminosas y actualmente caras, aunque los continuos avances tecnológicos tienden a una constante minimización de costes.


martes, 12 de febrero de 2008

Tipos de Energía Renovables


La energía solar, en sus dos vertientes (térmica y fotovoltáica), y la biomasa, como combustible térmico y en su uso para producir electricidad, son las mejores oportunidades para las PYME para el uso de energías renovables: no contaminan y, en algunos casos como la energía solar y eólica, son gratis.


Existen varios tipos de energía renovable. A continuación se describen los más utilizados en las PYME:



Energía solar térmica
Los colectores solares calientan un fluido caloportador a través de la energía del sol. Este calor pasa a través de un intercambiador a otro fluido, normalmente agua, que ya puede ser utilizada en el proceso energético de la empresa. Su uso más habitual hasta ahora ha sido en el precalentamiento de agua caliente sanitaria (ACS) en viviendas, residencias, hoteles, camping, etc. El ahorro en combustibles supone hasta un 70%.
También se aplica en instalaciones de calefacción, preferiblemente en aquellas que funcionen con suelo radiante, ya que la temperatura de uso es de unos 45ºC, que se alcanza perfectamente con los colectores solares en invierno. En el caso de que la calefacción funcione con radiadores, el ahorro del combustible será menor, ya que estos necesitan agua a temperaturas de entre 60 y 90 ºC. Los ahorros de combustible se aproximan al 40%.
Un uso que empieza a ser comercial es la utilización del calor que se produce en los colectores para hacer funcionar máquinas de absorción que producen frío que puede aprovecharse para procesos de aire acondicionado o cualquier otro proceso industrial con necesidad de frío.


Energía solar fotovoltáica
Los módulos fotovoltáicos producen electricidad gracias a la incidencia de los fotones de la luz en el silicio. Esta electricidad puede autoconsumirse. La utilización habitual es en casas rurales aisladas, camping o granjas.
Otro uso que puede darse a la electricidad producida es su venta a la red. Existe una normativa al respecto que obliga a las compañías eléctricas a comprar esta energía limpia durante toda la vida útil de la instalación y pagar una prima por ella. Esta prima tiene un valor de 5,65 veces más de lo que cuesta la electricidad adquirida en las empresas eléctricas.

Energía eólica
Los aerogeneradores funcionan con la fuerza del viento y producen electricidad. Igual que en el caso de la energía solar fotovoltáica, la electricidad puede auto-consumirse o venderse a la red. También las compañías eléctricas están obligadas a comprar esta energía y a pagar una prima por ella. Si existen recursos eólicos en las inmediaciones de la empresa es una buena alternativa energética.


Energía procedente de la biomasa
Este tipo de energía procede del aprovechamiento de materia orgánica animal y vegetal o de residuos agroindustriales. Estos materiales, previo secado, se queman en calderas algo diferentes a las convencionales. Puede utilizarse restos de industrias como las madereras, papeleras, almazaras o aquellas con residuos como la cáscara de almendra.
Existen dos tipos de utilidad de la biomasa:
Uso térmico: se utiliza el calor que procede de la combustión para alguno de los procesos industriales de la empresa.
Uso eléctrico: además del calor se consigue producir electricidad que, como en los casos anteriores, se vende a las compañías eléctricas que pagan por ellas una prima, por encima del precio de la electricidad convencional.

Biocombustibles
Suponen una alternativa a los combustibles fósiles, ya que están fabricados con aceites vegetales. Pueden utilizarse puros o con una mezcla del 30%. Algunos motores actuales ya aceptan este combustible, otros más antiguos tienen que someterse a pequeños cambios.










ENERGIAS RENOVABLES


Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales.



Reseña HistóricaEl aprovechamiento por el hombre de las fuentes de energía renovable, entre ellas las energías solar, eólica e hidráulica, es muy antiguo; desde muchos siglos antes de nuestra era ya se utilizaban y su empleo continuó durante toda la historia hasta la llegada de la "Revolución Industrial", en la que, debido al bajo precio del petróleo, fueron abandonadas.
Durante los últimos años, debido al incremento del coste de los combustibles fósiles y los problemas medioambientales derivados de su explotación, estamos asistiendo a un renacer de las energías renovables.
Las energías renovables son inagotables, limpias y se pueden utilizar de forma autogestionada (ya que se pueden aprovechar en el mismo lugar en que se producen). Además tienen la ventaja adicional de complementarse entre sí, favoreciendo la integración entre ellas. Por ejemplo, la energía solar fotovoltaica suministra electricidad los días despejados (por lo general con poco viento, debido al dominio del anticiclón), mientras que en los días fríos y ventosos, frecuentemente nublados, son los aerogeneradores los que pueden producir mayor energía eléctrica.